SEGUNDA AL MANDO
IVETTE DEL RÍO
La próxima presidenta de nuestro país, hizo anuncios importantes sobre quienes estarán en su equipo de trabajo, y aunque siguen apareciendo certezas de nombres en cada puesto hay uno que otro que ha generado sorpresa para muchos.
Con el nombramiento de Rosa Icela Rodríguez como Secretaria de Gobernación las críticas basadas en argumentos personales y discriminatorios han salido en un par de opinólogos dónde el perfil de la ahora Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana no está a la altura de un puesto como el que le ha confiado Claudia Sheinbaum, y subestiman la capacidad de la mandataria desde una posición machista e incluso clasista.
Se leen titulares como “La Niñera” o “Las mujeres de AMLO” haciendo alusión a la cercanía de la funcionaria con la familia del Presidente de México, cuestionan si nuestro país está preparado para tener en los cargos con más poder en la nación a dos mujeres como Claudia y Rosa Icela, y aunque sabemos que son momentos históricos, aún hay un brecha que da cabida a estos cuestionamientos.
Claudia lo sabe y no es ingenua, independientemente de la amplia experiencia de Rosa Icela, ponerla en ese puesto lleva otras lecturas; tener aliadas con resultados que le permitan hacer un mejor trabajo que el del mismo AMLO, integrar de manera armónica, todos los poderes de la nación para conducirlos sobre el Estado de Derecho, pero sobre todo reforzar la posición de poder de las mujeres a partir de sus capacidades.
Y es que en otra época SEGOB fue el despacho más poderoso del gabinete, un lugar donde el segundo al mando era siempre un hombre, por las características masculinas que se le atribuían a esos espacios: determinación, poder, autoridad y carácter. Sin embargo, a la llegada del presidente López Obrador las funciones de Gobernación las asumió él directamente; así como la coordinación del gabinete de seguridad.
Ahora, Sheinbaum ha marcado el regreso de la SEGOB en un papel mucho más protagonista que en el sexenio de AMLO, de forma muy inteligente sabe que ciertos atributos que tiene el aún presidente de México le han permitido estar en posiciones de diálogo y negociación que ella no tendrá, es por eso que una Rosa Icela es ideal para el puesto de la “nueva Secretaria de Gobernación”.
La duda es si Gobernación volverá a desempeñar un papel activo en la relación con los grupos sociales y empresariales; con gobernadores, diputados, senadores y todos aquellos que requieran interlocución con el gobierno federal, o si mediará con la oposición y con los grupos de presión.
Nada nuevo para Rosa Icela Rodríguez, quien ha sido la colaboradora más fiel de la 4T, conoció a López Obrador en el Éxodo por la democracia, una caminata desde Tabasco hasta la Ciudad de México donde denunciaban irregularidades en la elección al gobierno de ese estado, la funcionaria en ese entonces se desempeñaba como periodista, después logró pertenecer a un círculo cercano de Obrador y desde entonces no ha dejado de colaborar con él y sus aliados.
Rosa Icela conoce la responsabilidad de su cargo, ha trabajado en importantes puestos en el gobierno capitalino y en federales sin respiro, su lealtad al movimiento la coloca en más que una colaboradora, si no en auténtica servidora del deber, Sheinbaum eligió bien a quien con peso político y amplia experiencia en seguridad, deberá trabajar para mantener la estabilidad y mostrar capacidad de diálogo con grupos de presión, al tiempo de construir relaciones al interior de la clase política, y Rosa Icela parece hacerlo muy bien.
Rosa Icela Rodríguez, será la tercera mujer en la historia en ocupar Gobernación, después de Olga Cordero y Luisa María Alcalde, pero tal vez la primera en ejercer un verdadero puesto de poder; dijo que dará valor a la palabra de mujer, pero como casi todo es otra cosa, nos toca vigilar que la segunda al mando dirija con responsabilidad las acciones de combate a la inseguridad, y que efectivamente no se queden en solo “palabras de mujeres”.